En el 2020 un adiós inesperado

[ Por: Alicia Ortega ] / lunes 28 diciembre, 2020 - 10:55 AM

SANTO DOMINGO.- La pandemia ha cobrado la vida de 2,404 dominicanos desde marzo, entre los 1.7 millones que han fallecido a nivel global.

Entre las víctimas del coronavirus también se encuentran personalidades del mundo de la música, la moda y la política.

Este lunes, perdimos a uno de los más grandes cantautores hispanos, Armando Manzanero.

Esta noche les rendimos tributo a dos dominicanos a quienes dimos un adiós inesperado.

Recordamos a Víctor Víctor y Jenny Polanco, cuyas vidas estaban entrelazadas,  recordándolos con alegría, sin olvidar que el virus sigue ahí, esperando que bajemos la guardia.

Solo en los últimos tres días, la positividad ha estado por encima del 30 por ciento.

 Zobeida Ferreras, viuda de Víctor Víctor habla de su esposo y sus vivencias juntos

“Tú sabes que Vitico era un ser muy especial, era una gente muy alegre… y fue como todo tan de repente y tan inesperado que fue muy duro, ha sido muy duro”, expresa Zobeida Ferreras, viuda.

“pasamos muchas, imagínate fueron 45 años juntos cuarenta y cinco y cuatro de amores casi 50. La gente no se imagina lo que es esta enfermedad”, explica.

Cuenta el proceso antes de saber que tenían coronavirus “él se enfermó a principio de julio y duró varios días en la casa cuidándolo, pero un día su oxigeno había bajado, ese día yo amanecí muy congestionada y en la tarde a mí me dio fiebre y yo dije ay, pero como él estaba más malo, no habían camas, llamamos a muchísimos médicos y la sobrina de mi hermana cuñada consiguió en Plaza de la Salud una cama, cuando ella me llama que me lo dice yo le dije Beba que sean dos. Efectivamente cuando llegamos allá nos chequearon y nos dejaron internos a los dos, en una habitación los dos, dos camas.

AO ¿En qué momento tú te das cuenta que él se empieza a agravar?

ZF “Mientras estuvimos ahí él estuvo cada vez más débil se iba debilitando y cuando entraban los médicos por la mañana que era que nos visitaban, cómo amanecieron y él decía bien y yo le hacía así por atrás a los médicos, que yo no lo veía bien porque él no estaba comiendo y estaba siempre muy somnoliento”.

Tras unos días ingresada Zobeida Ferreras, su compañera de casi cinco décadas, fue dada de alta.

ZF: A mí me dejaron unos días y cuando ya me tuvieron que dar de alta, yo me tuve que ir, a él lo pasaron a un habitación bien equipada porque cuidados intensivos estaba lleno, ahí duró creo que dos días.

AO: ¿Te despediste de vitico en la clínica?

“Sí, me despedí pero ahora uno dice cónchale, uno no sabía lo que iba a pasar porque yo no pensaba que él iba a morir, yo lo veía malo pero en mi pensamiento no estaba eso sino que se fuera sanando, que le atendieran, que le hicieran y se hizo todo lo que se pudo hacer, primero en la habitación nos despedimos pero no es suficiente, no es suficiente”.

Tuvo que conformarse con un parte médico una vez al día, protocolo que se ha estado aplicando para los pacientes en UCI padeciendo de COVID.

“Lo grande de eso cuando yo vengo a la casa, solamente nos dan información a las 11 de la mañana cada día, eso yo no se lo deseo a nadie porque uno muere, uno va muriendo chin a chin por dentro, entonces con los amigos médicos pedíamos ayuda que nos informaran por lo menos un poquito cómo amaneció, cómo se acostó y después pasamos todos esos días yo también aislada en la casa, una tía mía que tiene, tenía 98 en ese tiempo, vive conmigo a ella le dio el COVID, yo trancada, ella con COVID y las dos muchachas que la cuidaban también o sea que la tensión era bien fuerte, ella tiene hoy 99 años y pasó el COVID como si nada”, cuenta Ferreras.

Continua “eso deja un vacío grandísimo y creo que la gente en casa tal vez no lo entienda de uno tener que estar fuera, no poder hablar con esa persona, no tener comunicación, no es un paciente que uno pueda visitar… No eso es tremendo o sea no es una cosa que tu no, o sea a mí me ayudó mucho el soporte que la gente me dio, los amigos, la familia, pero es un vacío, una impotencia tan grande que por eso es que cuando yo veo esos sitios llenos de gente, con esa gente inconsciente, yo le tengo mucha pena porque yo creo que aquí poca cosa ha pasado con esta inconsciencia y esta ignorancia”.

AO En 45 años de convivencia, son muchas las anécdotas que tiene de Vitico.

ZF “Me hacía que le hiciera una dieta, perfecto y yo fajada en la cocina, que no me gusta y de noche cuando sacaba las camisas, que las iba a poner para lavar, le encontraba en los bolsillos platanitos, papitas, se le caían entonces yo le dije ah entonces tu aquí dieta y yo sacrificada y tu afuera comiendo? Se acabó la dieta, esas eran las cosas de él”.

AO ¿Te enamoró con su música?

ZF “No, no no, cuando eso comenzaba él a trabajar en la música,  ha sido también mucho sacrificio porque la vida de un artista también es muy sacrificada, no tanto que sacrificio pero si de soledad, de mucho tiempo sola, suerte a los niños que yo he sido muy mamá y él también fue que pena que Ian y Amy no estén aquí pero los dos son, fueron felices con su papá”.

Alegre, bohemio, amigo de los amigos, así describen a Víctor Víctor sus amigos de la peña, que desde hace siete años, se reunía semanalmente.

Tony Henríquez

TH “inicialmente la peña se reunía en mi casa los martes en la noche, llegó un momento que ya a mí un hombre que vive solo se le hacía difícil recoger los regueros todos los martes”.

Tony recuerda el origen de los encuentros.

TH “Yo decidí un día dije mira vamos a suspenderlo por un tiempo, al principio fue dizque por un tiempo, pero hubo mucha presión de volver a juntarnos y de ahí surgieron entonces dos peñas con características diferentes, una los martes, al mediodía ambas, una los martes donde el Gordo Oviedo y los jueves donde Yumaila”.

Se refiere a Yumaila Sabbagh esposa de Roberto Santana, donde nos recibieron ese jueves.

 TH “Que siempre, dadivosa como es Yumaila, como le decía Vitico la madre alimentaria del grupo, dijo y porque no van los jueves a mi casa y allá nos seguimos juntando, porque Yumaila fue un par de veces a la peña de los martes”.

La segunda perdida de la peña a causa del COVID fue la de Ernesto Oviedo Landestoy, más conocido como el Gordo Oviedo, un reconocido dirigente de izquierda.

La peña, que se reúne desde 2013,  prefiere recordar a ambos con humor y alegría, como si no hubieran partido.

 TH “Roberto dijo una frase una vez que uno no despide a la gente y yo he hecho esa frase mía y la verdad es que nosotros no hemos despedido ni a vitico ni al gordo porque permanentemente los mencionamos, vitico cumplía años el 11 de diciembre y siempre se celebraba en la peña ese 11 de diciembre y para no perder la tradición el viernes nos reunimos y celebramos el cumpleaños de vitico como si estuviera ahí”.

TH  “Nosotros además de la peña tenemos un grupo de whatsapp estamos casi todos los de la peña entonces por ejemplo el casi de vitico, vitico era que abría en la mañana el grupo, a veces un poco insolente pero que a todos nos agradaba, entonces lógicamente tanto a vitico como al gordo los extrañamos y los recordamos permanentemente…Todavía en la mañana uno se queda esperando la frase o la llamada el día anterior que decía dale tu a Tony que entonces yo lo defiendo o lo hacemos al revés, yo le doy mañana y tú lo defiendes hoy”.

Henríquez cuenta, “con el gordo esta peña planificó con mucho esmero y con mucho detalle el funeral del gordo, el gordo de hecho había sobrevivido a muchas batallas y todos teníamos un rol asignado cuando íbamos por tres días con el gordo dando vueltas con el cadáver por la ciudad todavía no terminábamos en el guión porque el mismo se encargaba de hacer su guión, entonces como había sido regidor había que llevarlo al ayuntamiento, como había sido fundador del PTD había que llevarlo al PTD, había que llevarlo a la zona colonial a la cancillería, nosotros llevábamos tres días de guión y no terminábamos de enterrar al gordo”.

AO Oviedo y sus amigos solían bromear con el día de su muerte.

 TH “El panegírico era Roberto que se llevaba medio día más o menos pero que eso lo iba a revisar dijo él, ese funeral sí estuvo planificado por mucho tiempo pero el COVID lamentablemente impidió que pudiera realizarse”.

A tres meses de la desaparición física de Oviedo, sus amigos siguen bromeando.

TH “hablábamos en días pasados de las cenizas del gordo que qué hacemos, todavía están ahí yo decía que no se pueden esparcir porque se podría interpretar que era el polvo del Sahara, el polvo da muchas cenizas entonces si uno esparce, cuando por alguna razón no había peña aquí eso era una tragedia, sobre todo Vitico que se preocupaba que ese día dónde íbamos a comer”.

Pero una vez reunidos cada uno tenía su lugar favorito.

TH “A la hora de la comida el grupo se divide en dos, hay uno que come en la cocina, que le dicen la gleba, ya los popis comen aquí en el comedor, nosotros la gleba comemos en la cocina”.

Su amigo Cristian Jiménez también lo recuerda “vitico también quería el concón que Roberto me robaba”.

En el comedor, el área que los asiduos a la peña califican como la de los popis, tanto Oviedo como Víctor tienen su lugar reservado, ahora adornado con una rosa blanca. Era el lugar en el que solían sentarse y casi nunca faltaban.

CJ “La claridad es que ellos están aquí, están aquí, no se van”.

La muerte de Victor Víctor no es la única pérdida irreparable que sufrió su familia.  La reconocida diseñadora Jenny Polanco, consuegra de Vitico y Zobeida, fue la primera figura de República Dominicana en sucumbir por causa de COVID en marzo pasado.

ZF “Es una cosa muy grande que en el caso nuestro nos ha dejado dos dolores muy grandes porque fueron dos personas tan queridas, tan importantes no solo en la vida nuestra, más en la vida nuestra pero Jenny y Vitico es que no lo podemos, todavía no lo podemos creer”.

Carla Quiñones Polanco hija de Jenny y nuera de Víctor Víctor se expresa  tras el fallecimiento de sus seres queridos “No lo podemos creer que los dos o sea si uno fue grande tú te puedes imaginar lo que ha sido irse los dos, dos personas que se dejaron sentir tanto en este país que ellos se dieron siempre, se dieron, trabajaron tanto por este país, pusieron el nombre de la República Dominicana en alto y siempre inventando y cuál de los dos trataron de ser felices en este mundo, porque todo ese trabajo ellos lo convertían en su felicidad”.

 CQ “Su falta es muy grande, se deja sentir mucho”.

AO “Tu mamá vino enferma sin saberlo de España y la muerte de ella fue una de las primeras, fue la número seis y eso como que remeneó al país porque nadie tampoco lo esperaba como la primera figura que le daba COVID.

CQ “Realmente yo creo que el pueblo dominicano no asimiló que estábamos en pandemia hasta que falleció mi mamá, incluso yo soy muy positiva en todo y creo que parte de su misión fue esa también porque mucha gente lo sintió, yo obviamente en mi dolor, mi dolor es grande muy muy grande, no solamente como hija sino también el dolor de mi familia, pero yo sentí el dolor del pueblo”.

CQ “La gente se me acercaba a decirme yo si admiraba a tu mamá, yo quería mucho a tu mamá, tu mamá era muy bondadosa. Artesanos, colaboradores de ella, personas con las que ella trabajó su vida entera, 41 años de trayectoria profesional ella tocó muchas personas, a muchos jóvenes diseñadores, artesanos, creativos, ella los, artistas, los impulsaba y toda esa gente se me acercaba con dolor, con duelo y entonces yo decía bueno pero esto es un duelo compartido y yo la verdad que sentí que el dominicano asimiló estamos en una pandemia cuando ella falleció”.

CQ “Es horrible pensar que su muerte trajo el choque de realidad pero lo necesitan realmente y podemos perder muchas más personas o sea ese es el problema, que subestimamos la enfermedad, subestimamos las consecuencias y podemos seguir perdiendo personas con mucho valor que todos queremos, nuestros propios familiares”.

AO “Qué pasó porque yo recuerdo que el día de las elecciones hablé con ella en el aire, yo recuerdo el día de las elecciones, 15 de marzo hablé con ella en el aire, se acababa de anunciar, ella había confirmado que tenía el COVID, hablé con ella, recuerdo que me dijo me siento bien pero tengo dolor en el pecho”.

CQ “Yo recuerdo que estando en España ella estaba con unas amigas, unas españolas otra dominicana y había una persona que estaba agripada, no ella está enferma, está agripada y yo me acuerdo en ese momento que no tenía mucho conocimiento del virus, no teníamos, no estábamos tan al tanto de nada, yo le dije ay mami ella está enferma ten cuidado, ella está agripada, cuídate, ven, ella llegó en perfecto estado de salud, incluso llegó directo a mi casa a abrazarnos, a besarnos, a estar con nosotros ella llegó feliz, feliz, feliz, plena”.

Polanco regresó un miércoles de un viaje de trabajo a España

CQ “En eso cae el fin de semana, ella llegó un miércoles, en el fin de semana el domingo ella se empieza a sentir mal, ella había ido el sábado antes a un cumpleaños de una amiga, donde también habían personas que habían viajado ahí, pero ella vino definitivamente desde España con el virus”.

Relata que al día siguiente, es decir el lunes, decidió no ir al trabajo.

CQ “Ya el domingo ella se empezó a sentir mal y el lunes me dijo yo no voy al trabajo, yo me siento mal. De ahí eso fue que el 10 de marzo y a ella la hospitalizaron el 18 de marzo, lo que pasó fue que no progresaba, estaba perdiendo el oxígeno, la oxigenación de la sangre, no podía respirar, sentía un dolor en el pecho”.

AO ¿Ella en algún momento estuvo renuente de irse a la clínica, se lo ofrecieron, no se lo ofrecieron porque se ha dicho que ella no quería irse?

CQ “Ella realmente, ella accedió a irse cuando ella se dio cuenta que no había mucho que hacer y el problema estaba que era mi hermano que la estaba cuidando y ella no quería que él cargara con la responsabilidad de lo que sea que le vaya a pasar a ella”.

En ese momento el único centro autorizado a tratar los casos de COVID-19 era el hospital militar Ramón de Lara.

CQ ”En ese momento la única opción que habilitaron y fue salud pública que la mandó a buscar no fue que ella decidió irse a ese hospital público con tanta precariedad, la realidad es que ella pudo haber estado en otra situación pero el gobierno solamente habilitó el Ramón de Lara, con todos los equipos pero sin los técnicos que supieran manejar los equipos con todas las buenas intenciones pero la realidad es que no fue tan bonito como lo pintan, ahí habían seis personas con ella en cuidados intensivos y las seis personas fallecieron”.

Antes de que su madre fuera ingresada, la veía a diario por video llamada.

CQ “Ya estaba muy deteriorada, yo no sabía hasta qué punto y yo la vi todos los días porque hacíamos video llamada ella veía a mis niños, hablábamos, bueno yo hablaba con ella, después yo analicé que era yo que hablaba no ella, no ella me hablaba a mí porque realmente no podía respirar sin el respirador.

El manejo clínico asegura no fue el adecuado.

CQ  “A ella debían haberla entubado desde el principio, incluso los médicos que estaban consultado le decían tienen que entubarla, tienen que entubarla, le hicieron una placa porque no podían hacerle una tomografía en ese momento, había mucho desconocimiento y mucho miedo realmente, era al principio, había mucho miedo, mucho, mucho miedo, nadie se atrevía a nada, pero mi hermano la cuidó y nunca se infectó nunca, a él le hicieron todas las pruebas habidas y por haber, a él le dio COVID-19 ahora, hace dos meses, a él no le dio cuando ella, o sea que realmente hay mucho desconocimiento todavía”.

Aunque la solidaridad se puso de manifiesto, fue poco lo que se pudo hacer.

CQ “Yo incluso recuerdo había una medicina que era para la intubación, cuando la iba a intubar, recuerdo que de la farmacéutica Mallén me ayudaron a conseguirla en Santiago, todo el mundo se puso a disposición a ayudarme como sea y la trajeron de Santiago algo que tenía que estar refrigerado, esa mañana cuando ella falleció el doctor que la atendía, que estaba de turno, él  iba a pasar por mi casa a buscarla porque solamente se permitía llevar medicamentos o lo que sea una hora al día, entonces él necesitaba eso antes de la hora que era de 11:00 a 12:00”.

CQ “Él estaba de camino a mi casa, él no sabía que ella había fallecido y el después me llamó dizque Carla discúlpame, de verdad él no sabía, él no sabía porque él estaba buscando la medicina, en su mente estaba tratando de salvar lo que podía”.

Su madre no fue la única que padeció el virus en ese momento.

ZF “Su esposo, mi hijo, estuvo muy malo, ella tenía a Yan enfermo en la casa, que estuvo muy mal”.

CQ “Nosotros todos nos contagiamos, pero el que presentó gravedad fue mi esposo, grave, grave, grave, en cama. Entonces yo tenía a mi esposo grave, a mi bebé de dos años, en ese momento no tenía dos años, menos de dos años también malito, el por suerte no tenía fiebre pero tenía una tos y mi esposo en cama y mi mamá interna”.

AO La presión social no ayudó tampoco, todo no ayudó, ¿A qué te refieres?

CQ “Bueno la presión por ella haber sido una figura pública, a ella le afectó mucho todo el que dijeran, ella estaba muy triste, muy muy triste de que habían amigas de ellas que se infectaron, de que habían unos rumores fuera de contexto, ella se sentía muy afectada porque mi mamá era muy bondadosa, ella jamás en su vida pensó que ella podía hacerle daño a nadie, ella no le hacía daño ni a una hormiga, o sea era el tipo de persona que dejaba pasar, que pase la hormiga, mejor se cae ella”.

La población la conoce como una gran diseñadora cuando identificamos o sea RD con los diseñadores Jenny Polanco, lo que venía a la mente sin duda, primero Jenny Polanco cómo tu recuerdas a tu mamá.

CQ “mi héroe, de verdad yo estoy muy agradecida de la madre que tuve y lo que me enseñó y fue duro, fue muy duro crecer al lado de una persona así con una visión tan clara, tan avanzada”

De la personalidad de su madre tiene los mejores recuerdos.

CQ “ayudaba a todo el mundo que podía y era algo que ella compartía con don Vitico, yo me acuerdo cuando Ian mi esposo y yo estábamos saliendo de novios yo le dije no es que yo me casé con uno que tiene un papá igualito a mi mamá, un personaje, de verdad”.

Asegura ambos eran muy intensos y vivían la vida al máximo.

CQ “Ellos estaban aquí presentes y no tenían que decir nada, llenaban tanto el espacio, su cultura, su energía, de verdad admirable, cuando ella fallece literalmente yo sentí que a mí me cortaron unas alas, yo todavía que lo pienso siento un frío en la espalda grandísimo y yo decía mira yo no necesitaba que me empujaran mucho, mi mamá sabía exactamente como yo soy”.

Cuatro meses después del deceso de su madre, el COVID le arrebataba al segundo  miembro de su familia.

CQ “Pasa lo de mi suegro y yo sabía que él era tan especial para Ian, era su mejor amigo y ahí fue que hablando con él yo me di cuenta que mi mamá era mi mejor amiga, ella logró lo que en un principio ella se propuso, ella me lo decía yo pequeña, yo quiero ser tu mejor amiga y yo no, yo no quiero que tú seas mi mejor amiga, yo quiero que tú seas mi mamá y ella lo logró y la verdad es que estoy sumamente agradecida de la relación que tuvimos”.

AO ¿Qué le dirás a tu bebé de sus dos abuelos, tanto de tu mamá como de tu suegro, en un futuro, qué le dirás?

CQ “Bueno nosotros queremos mantener los abuelos vivos en ellos, de alguna forma u otra que ellos, el bebé tiene dos años y la niña tiene cinco que ellos sientan que van a seguir creciendo con sus abuelos por lo menos con las vivencias de ellos”.

AO ¿Una de las anécdotas que tú sabes que definitivamente vas a tener que contarles sobre tu mamá, por ejemplo?.

CQ “Era incansable, incansable, incansable”.

 

Tanto Carla como su hermano Luis Carlos continúan el legado de su madre en la firma de modas.

CQ “Queremos poner más en alto lo que ella hizo, en nombre de ella, darle continuidad no fue una decisión mía ni de mi hermano, fue una decisión del taller completo, no no no, nosotros tenemos que hacerla orgullosa porque ella nos enseñó a trabajar, ella aquí hizo algo y fue pionera, aquí no hay un taller de moda, un atelier de moda como el que ella creó, no lo hay, de ella tu pasas a una zona franca y es otro tipo de cosa, no es comparable”.

Aunque su familia padeció el virus, Quiñones se cuida permanentemente pues asegura no quiere perder a ningún otro miembro de su núcleo familiar.

CQ “Yo escuché un mensaje cuando mi mamá falleció y a los pocos días fallece el señor Khalil Haché y era un mensaje de voz de su hija o una de sus hijas y ella realmente expresó algo que yo quería decir pero no entendía, estaba en mi proceso y ella dijo que no valió tener recursos no valió poder pagar los mejores médicos, las mejores instituciones, el mejor cuidado cuando al fin y al cabo no hay una solución para ti y te tocó el Ramón de Lara o te tocó una circunstancia como la que le tocó a ellos, entonces si uno de verdad ama a su familia ya sus seres queridos, como jóvenes uno tiene que usar la mascarilla y respetar no es tu vida, es la del otro”.

“No hay recurso que te salve de esta situación y eso fue algo que yo la verdad que el día que yo pueda conocer a la hija del señor Khalil Haché le voy a dar un abrazo si puedo, porque ella dijo exactamente lo que yo sentía, no vale seguro médico internacional aquí, porque tú vas para cualquier sitio y está peor que este país”, explica Quiñones.

AO El mejor homenaje el mejor tributo.

 CQ “Yo creo que no hay mayor homenaje que propiciar la cultura como la identidad nuestra como la base de la educación, como la base de todo realmente”.

CQ “Si hubiera que dar un mensaje, un mensaje poderoso, porque tú hablas de la inconsciencia, hablas de que las personas no tienen respeto por la vida o que no le importa y entonces ustedes han tenido que compartir este dolor doble, un dolor doble y ese mensaje de ustedes es supremamente importante, para que muertes como la de Jenny y Vitico no sean en vano”.

ZF “Yo creo que hay que hacerle caso a los especialistas, quienes saben, hay que oírlos y hacer lo que ellos digan, esto nos evitaría, porque esta enfermedad es una sorpresa, es una cosa increíble no se sabe dónde, cómo tú la contraes y si te dicen que esto te puede salvar la vida, la vida, que es lo único que uno tiene, uno no tiene más nada, entonces por qué no usarla, si te dicen que el distanciamiento ayuda pues háganlo, espacios abiertos, son cosas pocas pero fáciles de hacer, lavarse las manos, mantener las manos limpias porque no hacerlo.

Desde el inicio de la pandemia en nuestro país el 4 de marzo pasado 167,405 personas se han contagiado oficialmente, en las últimas semanas se ha verificado un repunte del virus, aumentando la positividad de las últimas cuatro semanas casi a un 15 por ciento, de 9.8 que estaba a principios de noviembre.

Pese a esto cada noche cientos son arrestados por violar el toque de queda y otros continúan asistiendo a fiestas clandestinas, sin que parezca importarles contraer el virus.

No dejemos que la muerte de los más de 2,400 dominicanos que han sucumbido por el COVID-19 sea en vano. Tomemos conciencia.

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