CON EN EL OJO EN LA FRONTERA

[ Por: Alicia Ortega ] / martes 04 octubre, 2022 - 4:03 AM

REDACCIÓN.- Haití arrastra una gran crisis económica, social y política desde hace décadas, que se ha recrudecido por diversos hechos.

Ante esa situación y en resguardo de la seguridad del pueblo dominicano, agentes del Ejército y del Cesfront vigilan de forma permanente, con la intención además de poder frenar el tráfico del carburante hacia el vecino paí

El Informe con Alicia Ortega abordó el tema y entrevistó al historiador Bernardo Vega, quien se refirió a una de las causas de esta crisis, el asesinato de Jovenel Moise, en julio de 2021, un hecho aún no esclarecido.

También resalta que la población haitiana aguarda por la celebración de elecciones para escoger nuevas autoridades.

A partir del anuncio del incremento de los precios de los combustibles, las protestas en Haití se han incrementado y la presencia de las bandas se ha hecho más notoria, convirtiendo la terminal de combustible donde se almacena el 70 por ciento de los carburantes en Haití, en una zona barricada, sin acceso, según medios locales.

El gobierno haitiano anunció el 12 de septiembre el incremento en los precios de los combustibles como consecuencia del retiro del subsidio de unos 427 millones de dólares que destinaban para mantener los precios de los carburantes, eso hizo que la población saliera a las calles a manifestar.

Asimismo, existen bandas que mantienen en zozobra a la población, que produce que se agudice más la crisis.

Las bandas más reconocidas: los 400 Mawozo, la G9, Chen Mechan, Gran Ravinn, 5 segonn y G-Pep, pero no solo se trata de estas, sino también de decenas de otras.

Ante esta situación, en la reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para tratar el tema Haitiano, fueron invitados los representantes de República Dominicana, Haití y Canadá.

Sin embargo, la delegación china retrataba la realidad actual del vecino país.

Sus palabras delataban que de manera real conocen la situación por la que atraviesa dicha nación.

Pero más allá de la ayuda internacional, recordó que la solución de la crisis haitiana depende de los nacionales de dicho país.

 

Todos saben que el tiempo apremia y que Haití ya no puede esperar más.

Durante la reunión del Consejo, la República Dominicana volvió a reiterar la petición de ayuda a la comunidad internacional para Haití y volvió a mostrar el delicado cuadro en que se mantiene dicha nación.

Por su parte, en República Dominicana, mantiene dos tanquetas y un helicóptero del Ejército Nacional que son parte de la vigilancia terrestre y aérea que realizan los cuerpos castrenses en la zona fronteriza.

El comandante de la Cuarta Brigada del Ejército, el general Rosario, asegura que estas acciones se aplican de forma rutinaria.

Los nacionales haitianos relatan que ha aumentado la frecuencia con que se realizan las manifestaciones violentas, además se le suma el cobro de peajes en carreteras por parte de las bandas armadas, situaciones que les imposibilita moverse en su propio territorio, agudizando la crisis de alimentos.

La profunda crisis económica y social en Haití se complica con la presencia y accionar de las bandas armadas, que han asesinado a más 780 personas y secuestrado a unas 540 entre enero y mayo de 2022, según datos de la oficina de la ONU en ese país.

Para garantizar esa seguridad, el general Rosario explica que el Ejército vigila de forma permanente toda la frontera con agentes, armamento, drones y otros recursos militares.

El Consejo de Seguridad de la Organización de los Estados Americanos anunció que prepara un paquete de medidas para responder a la grave oleada de violencia generada por estas bandas en Haití, pero mientras esto ocurre los dominicanos que residen en Dajabón dicen que viven en carne propia los efectos de la crisis en esa nación.

La escases de combustible que golpea a Haití y obliga a sus ciudadanos a ingresar a República Dominicana para abastecerse, no es la única consecuencia de la crisis en el vecino país que afecta en la zona fronteriza.

Algunos de los sectores donde los vecinos se quejan más por la convivencia con los haitianos, son Hoyo de Lima y la Mara según la alcaldía de Dajabón, que también revela que, aunque en estas zonas los residentes están acostumbrados al trato diario con los ciudadanos haitianos, esta vez la situación es distinta.

Dajabón es una de las ciudades fronterizas más pobladas, por donde transita cerca del 40% de la mercancía exportada a Haití y alberga la feria binacional más grande del país, según datos del centro Montalvo.

Al mercado, que se realiza los lunes y viernes, ingresan cada día entre 13 y 18 mil ciudadanos haitianos, sin contar los dominicanos que también se dan cita en la provincia, lo que activa la economía de toda la zona, incluyendo la de otros sectores informales como el motoconcho.

Los residentes en Dajabón temen la situación en Haití se desborde en cualquier momento y por ser los más cercanos territorialmente al vecino país paguen las consecuencias, por lo que aseguran que hasta que no haya un control efectivo de la situación en ese país no podrán dormir tranquilos.

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